lunes, 26 de septiembre de 2016

Distintas formas de mirar los resultados electorales

Como en la novela de Julio Llamazares Distintas formas de mirar el agua, en la que dieciséis personas unidas por lazos familiares contemplan las aguas del pantano que anegó el pueblo del abuelo Domingo, a cuyas aguas se disponen a arrojar sus cenizas para cumplir su última voluntad de reposar lo más cerca posible de la tierra, hoy sumergida, donde nació. Hay también distintas formas de mirar los resultados de estas últimas elecciones al Parlamento vasco. Los datos que recojo en las dos tablas permiten que las lectoras y lectores lleguen a sus propias conclusiones.

[1] Para empezar, hay que señalar el apabullante éxito de Elkarrekin Podemos, sólo matizado por el hecho de que los resultados finalmente obtenidos van a ser confrontados, inevitablemente, con las expectativas generadas por los distintos sondeos (la mayoría les otorgaban alrededor de 15 escaños) y, sobre todo, con los espectaculares resultados de las últimas dos convocatorias de elecciones generales (335.740 votos el 26-J, 317.674 el 20-D). Evidentemente, tendrán que reflexionar sobre la diferencia final que se ha dado entre las previsiones demoscópicas y la realización final (algo diré al respecto más adelante, cuando analicemos los datos de participación) y, sobre todo, en Elkarrekin Podemos deben buscar con urgencia la manera de escapar de la trampa del voto dicotómico (en las elecciones “vascas” voto una cosa, en las “españolas” otra) que condena a los partidos de ámbito estatal a complementar a los partidos nacionalistas. Pero entrar por primera vez en el Parlamento vasco con 156.000 votos es contar con un suelo que, si se trabaja bien, puede convertirse en trampolín para futuras convocatorias. Si se trabaja bien. La falta de experiencia institucional de las personas que lo van a representar va a necesitar de mucho apoyo exterior.

[2] El PNV es la única otra fuerza que puede mostrarse plenamente satisfecha con los resultados obtenidos. Los datos hablan por sí solos. Es cierto que pocas veces antes habíamos visto una campaña tan personalista como esta de la “U”. ¿Cuántos de los votos obtenidos son votos directos a Urkullu? El lehendakari ha encarnado un “modelo de éxito”, aunque la valoración concreta de su gestión al frente del Gobierno vasco no sea para tirar cohetes: según la encuesta preelectoral del CIS el 49% de las vascas y vascos califican de buena la situación general del País Vasco (¡el 64,5% de las personas de 18-24 años!), frente al 65% que consideran la situación general de España mala o muy mala; sin embargo, solo el 36% de las personas encuestadas calificaban de buena (y el 6,5% de muy buena) la gestión realizada al frente del Gobierno vasco del lehendakari Iñigo Urkullu. El mito del “oasis vasco” parece definitivamente establecido; si es así, salvo catástrofe, el partido gobernante cuenta con viento favorable.

[3] El PSE ha perdido 86.000 votos y 7 escaños. Su situación es la más delicada de todas. Por sí mismo parece atrapado en un proceso acelerado de entropía, de pérdida de energía, que lo sitúa muy cerca del punto de no retorno. Sin embargo, la aritmética (9 + 29 = 38) prefigura un escenario de gobierno de coalición. El espejismo de ser “necesario para la estabilidad del gobierno” en un entorno de evidente inestabilidad puede hacerles olvidar que el socialismo vasco se encuentra en una situación tan crítica que su futuro se juega fuera de las instituciones: en la recomposición del partido y en su reconexión con la sociedad. La sombra del PNV es lo suficientemente alargada y espesa como para ocultar a sus aliados de gobierno; que miren, si no, lo que está pasando con la Diputación de Bizkaia o con el Ayuntamiento de Bilbao.

[4] A pesar de la pérdida de más de 50.000 votos desde 2012, en EH Bildu respiran aliviados por no haber salido todo lo malparados que se preveía. Venían de los 153.339 votos del 26-J y de unos sondeos que apuntaban a su superación por Elkarrekin Podemos, por lo que los resultados obtenidos les permiten reforzarse en el terreno de juego y constatar que hay partido, y que en unas elecciones autonómicas o locales son capaces de plantar cara a la nueva izquierda post 15-M. Otra cosa es a qué van a dedicar su capital político en la próxima legislatura. Con una plancha renovada en la que sólo Jone Goirizelaia conecta con la vieja cultura militante de la izquierda abertzale, no les va a resultar sencillo gestionar la tensión entre conciliar con el PNV para impulsar un frente soberanista a la catalana y cuestionar sus políticas socioeconómicas para no perder espacio frente a Elkarrekin Podemos.

[5] En cuanto al PP, pueden estar razonablemente contentos con sus resultados. Son los últimos, pero son. Siguen siendo el refugio de un votante que aspira a resistir más que a influir. Aunque para conseguir este objetivo tengan que quedarse con aquello que menos parece movilizar a la mayoría del electorado vasco: la identidad explícitamente vascoespañola, la sospecha frente a la inmigración y las ayudas sociales, la memoria del terrorismo.

CANDIDATURAS
VOTOS 2016 (%)
VOTOS 2012 (%)
VOTOS (2016/2012)
ESCAÑOS (2016/2012)
EAJ-PNV
397.664 (37,65%)
384.766 (34,61%)
+ 12.898
29 / 27
EH BILDU
224.254 (21,23%)
277.923 (25,00%)
- 53.669
17 / 21
PSE-EE/PSOE
126.139 (11,94%)
212.809 (19,14%)
- 86.670
9 / 16
PP
107.357 (10,16%)
130.584 (11,75%)
- 23.227
9 / 10
ELKARREKIN PODEMOS
156.671 (14,83%)
41.943 (3,77%)
+ 114.728
11 / 0
C´S
21.362 (2,02%)
NP

0 / NP
PH
351 (0,03%)
1.113 (0,10%)

0 / 0
EK-PCPE
461 (0,04%)
442 (0,04%)

0 / 0
PACMA/ATTKAA
8.550 (0,80%)
4.066 (0,37%)

0 / 0
PFYV
1.819 (0,17%)
821 (0,07%)

0 / 0
EB / AZ
1.281 (0,12%)
11.480 (1,03%)

0 / 0
O.E.
367 (0,03%)
101 (0,01%)

0 / 0
VOX
774 (0,07%)
NP

0 / NP
GANEMOS:SI SE PUEDE
6.036 (0,57%)
NP

0 / NP
LN
187 (0,01%)
NP

0 / NP
RECORTES CERO-GV
2.733 (0,25%)
NP

0 / NP
Los datos comparativos del 2012 para ELKARREKIN PODEMOS, se corresponden con la suma de los votos obtenidos entonces por Ezker Anitza (IU) y EQUO.

Pero aunque los votos, su distribución y su resultado en escaños, sea lo más llamativo de unas elecciones, merece la pena detenerse, aunque sólo sea brevemente, en los datos generales de participación. En este momento, me limito a apuntar dos reflexiones.

[1] Aunque el censo potencial de votantes se ha incrementado en 8.000 personas, finalmente la abstención se ha incrementado en más de cuatro puntos porcentuales, superando el 40% y convirtiéndose en la opción de 76.000 ciudadanas y ciudadanos más que en 2012. Son muchas personas. La abstención puedes ser una de las grietas a través de las cuales el contexto estatal se filtra en la política vasca: una parte de la ciudadanía, aburrida o cabreada con la crisis de gobernabilidad en España, ha abordado estas elecciones vascas como si fueran “las terceras” de la serie inaugurada el 20-D; otra parte, seguramente votante potencial del PSE o de Elkarrekin Podemos, ha podido verse desanimada como consecuencia de los líos internos (pero absoluta y frívolamente exteriorizados) en los que se han ido metiendo ambas formaciones en el ámbito estatal.

[2] Habrá que esperar a las encuestas postelectorales, pero es probable que la abstención haya castigado más a EH BIldu y, sobre todo, a Elkarrekin Podemos. ¿Por qué lo digo? En el estudio preelectoral del CIS quedaba clara la preferencia de voto hacia el PNV entre las personas de más edad, que eran además quienes más seguras estaban de ir a votar y quienes en mayor medida decían tener ya decidido su voto, frente a las personas más jóvenes, más tendentes a votar a EH Bildu y Podemos, pero algo menos seguras de ir a votar y con muchas más dudas sobre el sentido final de su voto. Por otra parte, en ese mismo estudio encontramos que las personas de 18-24 años eran las que en mayor medida decían que a la hora de votar lo más importante a tener en cuenta serían “los temas generales de España” (el 23,3%, frente al 16,6% de media).


Diferencia 2016/2012
2016
2012
Censo
+ 8.063
  1.783.414
  1.775.351 
Votantes
- 68.214 (- 4,11%)
1.067.354 (59,85 %) 
1.135.568 (63,96 %) 
Nulos
- 4.483 (- 0,37%)
4.685   (0,44 %) 
  9.168   (0,81 %) 
Blancos
- 7.977 (- 0,67%)
6.663    (0,62 %)
14.640   (1,29 %) 
Abstención
+ 76.277 (+ 4,11%)
716.060 (40,15 %)
  639.783 (36,04 %) 
Los datos de 2016 son provisionales.


En fin, que a pesar de la rotundidad de los datos, hay tema para rato. Habrá que seguir mirando el agua.

domingo, 18 de septiembre de 2016

Manifiesto para el acuerdo entre la izquierda vasca

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MANIFIESTO PARA EL ACUERDO ENTRE LA IZQUIERDA VASCA

[1] Quienes suscribimos este manifiesto nos reconocemos y nos reivindicamos en una izquierda plural, esencialmente crítica y autocrítica, encarnada en una cultura de deliberación sin restricciones y de debate permanente, como instrumento de transformación social. Nuestra propuesta no tiene nada que ver con la construcción de ninguna “casa común”. En lo que sí creemos es en la posibilidad de llegar a diagnósticos compartidos y encontrar espacios de acción común.

[2] Creemos que la izquierda ha sido más fuerte y más útil como instrumento de transformación social cuando, reconociendo su diversidad, ha sido capaz de llegar a acuerdos estratégicos más allá de las coyunturas electorales. Acuerdos abiertos a la participación de otras fuerzas políticas en el contexto del juego democrático, pero cuyo contenido esencial haya surgido desde posiciones netamente progresistas. Cuando esto ha sido así, las políticas públicas impulsadas por partidos y organizaciones sociales de izquierda han contribuido claramente al desarrollo del país y al bienestar de su ciudadanía.

[3] La izquierda es y debe ser plural. Pero a esta pluralidad le debe corresponder una cultura pluralista que sea capaz de compartir diagnósticos, identificar objetivos, alcanzar acuerdos, desarrollar políticas coordinadas y gestionar constructivamente las discrepancias. Lo contrario, limitarse a la competencia electoralista en el corto plazo, obsesionarse con los liderazgos y hegemonismos, convertir las discrepancias en cuanto al horizonte transformador en obstáculos que hagan fracasar las intervenciones en el corto y medio plazo, es una tragedia para la izquierda y, sobre todo, una traición a las necesidades y esperanzas de las clases populares. Especialmente hoy.

[4] En Euskadi se ha abierto, por primera vez, una ventana de oportunidad para la articulación de un espacio de izquierdas liberado de todos esos lastres identitarios que históricamente han impedido la construcción de una alternativa a los nacionalismos que, a la hora de la verdad, rompían a la izquierda en campos etnoculturales supuestamente irreconciliables. Hoy existe en Euskadi una nueva generación que, cómoda con su identidad pluralista, afronta la política desde claves distintas de las que han caracterizado la realidad vasca. Nunca antes como hoy habíamos vislumbrado la posibilidad de construir una alternativa de gobierno en clave progresista y cívica.

[5] No nos resignamos a observar cómo nuestro país, y el mundo en general, se encalla en unas políticas basadas en la desigualdad, en la exclusión, el racismo, la insolidaridad, la privatización, la desposesión y la destrucción de lo público. Y sobre todo, no nos resignamos a contemplar cómo la izquierda fracasa en el intento de enmendar esta deriva neoliberal precisamente ahora, en un momento en que el capitalismo muestra sus límites como nunca antes y las políticas de la derecha han renunciado a cualquier objetivo que tenga que ver con la cohesión social, la sostenibilidad ecológica, la justicia global, la redistribución de la riqueza, la igualdad plena entre mujeres y hombres o la democratización real de la administración e instituciones públicas.

[6] Hay momentos históricos en los que lo que toca es discutir para prefigurar escenarios estratégicos y hay otros en los que lo urgente es acordar. No se trata de elegir entre pensamiento estratégico e intervención pragmática, sino de modular ambas dimensiones en favor de una acción política transformadora. Porque estamos ante la posibilidad de ser parte activa de una mayoría social y de gobierno que lidere las transformaciones que Euskadi necesita. Por todo ello hacemos un llamamiento a las diferentes fuerzas de la izquierda vasca para que se reconozcan y acuerden espacios de acción común, ya sea en la oposición o para conformar una alternativa de gobierno.


EUSKAL EZKERRAREN BAITAKO AKORDIOAREN ALDEKO MANIFESTUA

[1] Manifestu hau izenpetzen dugunok ezker askotariko batean ikusten dugu geure burua, baita berori aldarrikatu ere, nahi baitugu funtsean kritikoa eta autokritikoa den ezker bat, zeinaren gorputza murrizketarik gabeko eta etengabeko eztabaidaren balio kulturalak osatzen baitu, gizartea aldatzeko tresna denez geroztik. Gure proposamenak ez du bilatzen “denontzako etxe” bat eraikitzea, baina sinesten dugu aurki daitezkeela diagnostiko partekatuak eta ekintza komunetarako tokiak.

[2] Uste dugu ezkerra indartsuagoa eta gizartea aldatzeko baliagarriagoa izan dela, noiz eta, bere aniztasuna onetsirik, gai izan denean akordio estrategikoetara heltzeko, hauteskundeen koiunturetatik haratago. Akordio horiek irekirik egon behar dute beste indar politiko batzuek parte har dezaten testuinguru demokratikoaren jokoan, baina beti ere akordioen funtsezko mamia jarrera garbiro aurrerakoietatik sortu bada. Horrela jokatu denean, ezkerreko alderdiek eta gizarte-erakundeek bultzatutako politika publikoek nabarmenki lagundu dute herrialdea garatzen eta herritarren ongizatea handitzen.

[3] Ezkerra askotarikoa da, eta horrela izan behar du. Baina aniztasun horri kultura pluralista bat egokitu behar zaio, gaitasuna duena diagnostikoak partekatzeko, elkarrekin helburuak identifikatzeko, akordioak lortzeko, politika koordinatuak garatzeko eta desadostasunak modu konstruktibo batez kudeatzeko. Kontrakoa egitea, hau da, epe laburreko lehia elektoralistara mugatzea, lidergo eta hegemonismoekin tematzea, oztopo bihurtzea transformazioaren zeruertzari buruzko desadostasunak, eta horrela porrotera eramatea epe laburreko eta ertaineko interbentzioak, tragedia hutsa da ezkerrarentzat eta, batez ere, traizioa egiten zaie herri-klaseen premiei eta itxaropenei. Gaur egun bereziki.

[4] Euskadin, lehenengo aldiz, leiho bat zabaldu zaio ezkerreko espazio bat artikulatzeko aukerari, traba identitarioez askaturik, zeinek historikoki galarazi baitute nazionamismoei alternatiba eraikitzea, ezkerra apurtu eta eremu soziokultural ustez bateraezinezkoetan banatzen baitzuten. Gaur egun Euskadin bada belaunaldi berri bat, bere identitate pluralista eroso bizi duelarik, politikan gako desberdinez diharduena, orain arte euskal errealitatean ohikoak izan diren giltzarrietatik aldenduta. Orain arte inoiz ez dugu aurrean izan gobernu-alternatiba aurrerakoi eta gizabidezko bat eraikitzeko aukera.

[5] Ez dugu etsitzen ikusten dugunean ezen, gure herrialdea eta, oro har, mundu osoa, trabaturik dagoela desberdintasunean oinarritutako politika batzuetan, bazterketan, arrazakerian, elkartasunik ezean, pribatizazioan, desjabetzean eta publikotasunaren suntsiketan. Eta oroz gain, ez dugu etsirik ikusi nahi nola ezkerrak porrot egiten duen deriba neoliberala zuzentzeko ahaleginean, une honetan hain zuzen, noiz eta, kapitalismoa bere mugak inoiz baino argiago erakusten ari denean eta eskuinaren politikek uko egin dietenean kohesio sozialaren gaineko edozein helbururi, iraunkortasun ekologikoari, justizia globalari, aberastasunaren birbanaketari, emakume eta gizonen arteko berdintasun osoari, administrazio eta erakunde publikoen benetako demokratizazioari.

[6] Une historiko batzuetan eztabaida eszenatoki estrategikoak aurreikustera bideratu behar da, beste batzuetan, berriz, urgenteena adostea da. Kontua ez da pentsamendu estrategikoaren edo esku hartze pragmatikoaren artean aukeratzea, baizik eta dimentsio biok modulatu behar dira ekintza politiko eraldatzailearen alde egiteko, zeren aukera baitugu parte aktibo izateko gizarte- eta gobernu-gehiengo batean, Euskadik behar dituen transformazioen buru izan behar duen horretan. Horregatik guztiagatik, euskal ezkerreko indarrei deitzen diegu elkar onartu eta ekintza-eremu komunak adostu ditzaten, hala oposiziotik nola gobernu-alternatiba osoturik.

LISTADO DE PRIMERAS PERSONAS FIRMANTES: AQUÍ
SI QUIERES ADHERIRTE AL MANIFIESTO: AQUÍ.

lunes, 5 de septiembre de 2016

El centro

Hacía tiempo que venía oyendo hablar de Neil Gaiman y, sobre todo, de su novela American Gods. Y era tanto y tan bueno lo que oía al respecto que me echaba para atrás. Manías. Pero luego fui leyendo diversas entrevistas con Gaiman y me pareció un tipo de lo más interesante, tanto por su forma de abordar la literatura como por su manera de mirar al mundo. Así que estos días estoy terminando su novela: ya hablaremos de ella, solo diré ahora que me está encantando.
En sus páginas 398-399 me he encontrado con unas líneas que, manías, me han llevado a pensar sobre la situación política en la que estamos. Son estas:

- No existe ningún lugar neutral -dijo Czernobog.
- Hay uno -dijo el señor Nancy-. El centro. Czernobog meneó enérgicamente la cabeza.
- No. No querrán reunirse allí con nosotros. Allí no pueden hacernos nada. Y a nosotros tampoco nos conviene reunirnos allí.
- Precisamente por eso han propuesto que la entrega se efectúe en el centro.
Czernobog se quedó reflexionando un momento.
- Puede ser -dijo, tras unos instantes.
- Cuando terminemos de desayunar -dijo Sombra-, conducid vosotros. Necesito dormir un poco.

Determinar cuál es el centro exacto de cualquier cosa puede resultar, en el mejor de los casos, problemático. Con los seres vivos -personas, por ejemplo, o continentes- el problema es una cuestión de intangibilidad: ¿cuál es el centro de un hombre?
¿Dónde está el centro de un sueño? Y en el caso de Estados Unidos, ¿hay que tener en cuenta Alaska a la hora de buscar el centro? ¿Y Hawai?
Cuando empezó el siglo XX se hizo una gran maqueta de cartón de Estados Unidos, de los cuarenta y ocho estados que había entonces, y para encontrar el centro la pusieron sobre un alfiler hasta que encontraron el único punto donde se mantenía en equilibrio.
Difícil de acertar: el centro exacto de Estados Unidos estaba a unos cuantos kilómetros de Líbano, en el condado de Smith, Kansas, en la granja de cerdos de Johnny Grib. En la década de 1930, los habitantes de Líbano quisieron erigir un monumento en mitad de la granja, pero Johnny Grib dijo que no quería que miles de turistas lo pisotearan todo y molestaran a sus cerdos, y sus vecinos pensaron que quizá tenía razón, así que erigieron el monumento al centro geográfico de Estados Unidos tres kilómetros al norte de la ciudad. Construyeron un parque, y un monumento en piedra para colocarlo en el parque, y grabaron una placa para ponerla en el monumento e indicar que aquel era el centro geográfico exacto de Estados Unidos de América. Asfaltaron la carretera que iba desde la ciudad hasta el parque, y, convencidos de que los turistas querrían visitar Líbano en masa, construyeron un motel al lado del monumento. Llevaron hasta allí una capilla prefabricada. Luego esperaron a que llegaran los turistas: toda esa gente que estaba deseando poder contarle a todo el mundo que habían estado en el centro de Estados Unidos, y se maravillaban, y rezaban.
Los turistas no llegaron. Nadie fue a visitarlo.
Ahora es un triste parquecito con una capilla prefabricada no mucho más grande que una cabaña para pescar en el hielo que no serviría ni para celebrar un funeral íntimo, y un motel con ventanas que parecen ojos muertos.
- Razón por la cual -concluyó el señor Nancy, según llegaban a Humansville, Missouri (1.084 habitantes)- el centro exacto de Estados Unidos es un pequeño parque en ruinas, con una iglesia vacía, una pila de piedras y un motel abandonado.
- Una granja de cerdos -dijo Czernobog-. Acabas de decir que el centro exacto de Estados Unidos era una granja de cerdos.
- Lo importante no es cuál es -dijo el señor Nancy-. Lo importante es cuál cree la gente que es. En cualquier caso, es algo imaginario. Por eso es importante. La gente solo lucha por cosas imaginarias.
- ¿ La gente como yo? -dijo Sombra-. ¿O la gente como tú?
Nancy no dijo nada. Czernobog emitió un sonido que lo mismo podía ser una risa que un ronquido.

Pues eso. Que lo del centro en política es, cada vez más, ese triste parquecito abandonado que nadie visita en serio. 
Lo digo por si alguien en la ejecutiva del PSOE está pensando en construir allí un motel, una capilla y un monumento.

lunes, 29 de agosto de 2016

Atrapados

Es una imagen bien conocida, clásica en el humor gráfico; tanto como la de quien se sienta sobre la rama del árbol que está podando. Me refiero a la persona que se pone a pintar el suelo de una habitación empezando desde la puerta, encontrándose al final arrinconado en una esquina, sin posibilidades de salir a no ser que estropee con sus pisadas el suelo recién pintado.

La firma del acuerdo entre PP y Ciudadanos ha dejado definitivamente al PSOE en la situación del personaje del chiste gráfico. Tras las elecciones del 26 de junio el Comité Federal del PSOE tiró de brocha (gorda) para pintar sobre su propio espacio tres 'noes' como tres luceros, sin darse cuenta de que con ellos empezaba a ponerse en dificultades a sí mismo: 'no' a facilitar por activa o pasiva la investidura de Rajoy, 'no' a un pacto de gobierno con Unidos Podemos, 'no' a unas terceras elecciones. Tres brochazos incompatibles que, tal vez, en caso de ser ejecutados por algún genio del surrealismo hubieran podido delinear una obra maestra, pero que trasladados al ámbito de la política eran lo más parecido a una monumental chapuza. Un imposible.

La escenificación del acuerdo PP-Ciudadanos, con esa inteligente aunque cínica afirmación de Rivera de que “100 de las 150 medidas del acuerdo habían sido pactadas la legislatura pasada con Pedro Sánchez” (¿alguien lo va a comprobar?), han sido el brochazo definitivo que ha arrinconado al PSOE en la esquina de esa habitación cuyo suelo ha ido pintando empezando desde la puerta que constituía su única vía de salida: votar 'no' a Rajoy en la primera sesión de investidura y abstenerse en la segunda; y hacerlo, como ya expuse en estas mismas páginas el pasado 8 de julio, no por responsabilidad, ni por sentido de Estado, ni por facilitar la gobernabilidad, sino para que de una vez pueda hacerse oposición institucional desde la izquierda con el objetivo de revertir todas las medidas antisociales adoptadas por el PP durante su mayoría absolutista. Porque (me disculparán si me repito), el problema no es que desde las elecciones del 20 de diciembre no haya gobierno, sino que ya llevamos ocho meses sin oposición.

¿Qué va a hacer ahora el Comité Federal del PSOE, colgado como está de su propia brocha? Una opción es tirar de coherencia ahora desgraciadamente estéril, gritar “¡no nos doblegarán!”, meter la brocha hasta el mango en el bote de pintura y terminar de cubrir con ella hasta el último rincón de la habitación, confiando en que a las terceras elecciones vaya la vencida. Más bien pienso que en este escenario lo que vendrá será, de nuevo, la 'derrotada'. Otra opción es desandar los pasos dados y abstenerse para que los votos de PP, Ciudadanos y Coalición Canaria permitan gobernar a Rajoy; pero, en la pintura fresca, se notarán demasiado las pisadas y será imposible explicar por qué no se tomó esa decisión el mismo 27 de junio, desde la plena autonomía. No veo más opciones. De Guatemala a Guatepeor, o de Málaga a Malagón.

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Porque lo siento, pero cuando escucho a dirigentes de Podemos declarar que el fracaso de Rajoy en la sesión de investidura del próximo martes es una buena noticia porque abre la posibilidad de un acuerdo alternativo de gobierno PSOE-Unidos Podemos se me cae el alma a los pies. Una cosa es hibernar en agosto para pasar de brigada de asalto a partido político comme il faut (dicho esto con toda la melancolía del viejo tango de Arolas y Clausi: “Luna, farol y canción, dulce emoción del ayer…”) y otra obviar que, en las nuevas condiciones de la sociedad y la política en España, en estado de nueva transición, la siempre difícil convivencia entre posiciones de izquierda debe superar dificultades extremas.

Para empezar, hoy tenemos dos izquierdas, una tradicional y otra nueva, hablándose de tú a tú: nada que ver con la muy desigual relación que en el pasado se daba entre PSOE e IU. Pero hay un PSOE replicante que aún se confía en que este escenario sea coyuntural y la “hipótesis Podemos” se pierda en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Por su parte, Unidos Podemos incorpora en su seno a una izquierda tan tradicional como la socialista, pero visceralmente anti-PSOE, nutrida en las luchas contra la OTAN, la Unión Europea y todas las reformas “modernizadoras” impulsadas por Felipe González. No hay acuerdo entre cúpulas que permita superar la distancia cósmica que, hoy por hoy, existe entre las culturas políticas de ambas izquierdas. Que, sin embargo, están condenadas a entenderse. Pero este entendimiento no surgirá por decreto, sino a través de un trabajo cotidiano que se esfuerce por superar prejuicios y encontrar espacios de encuentro real, desde la práctica militante.

En un reciente libro (¿Qué hacer? El capitalismo, el comunismo y el futuro de la democracia, Edhasa, 2016) dos destacados filósofos franceses, Alain Badiou y Marcel Gauchet, ubicados respectivamente en el comunismo y en la socialdemocracia, tras discutir largamente sobre la situación del mundo y sus posibilidades de transformación, concluyen de la siguiente manera:

- BADIOU: Sin el relanzamiento de la hipótesis comunista, la hipótesis reformista defendida por usted no tiene probabilidad alguna de realizarse. […] En la práctica, no irá a ninguna parte sin mí. De hecho, ¡me propongo ayudarlo!
- GAUCHET: ¿Quiere hacerme decir que el reformismo consecuente necesita el respaldo de la hipótesis comunista? Admito sin inconvenientes que todas las energías son necesarias para establecer un control político de la mundialización neoliberal. […] Considero por consiguiente que es preciso tenerla en cuenta. Pero, de su lado, al hacer de la hipótesis comunista un aliado necesario del realismo democrático, usted arroja un salvavidas de plomo a su radicalismo. ¡Es una hermosa confesión! Que nos permite sellar el pacto sugerido por usted.


Esta es la tarea más urgente que debemos afrontar las mujeres y hombres que nos reconocemos como habitantes del pluriverso de la izquierda: establecer relaciones entre las diversas hipótesis de la izquierda que permitan, mejor más temprano que tarde, alcanzar acuerdos estratégicos que permitan plantar cara a la deriva neoliberal que, en España, representa el PP.

>> Publicado en EL DIARIO NORTE

sábado, 27 de agosto de 2016

Lecturas de agosto

Hay que ver, agosto vacacional: ¡un sin vivir!
Hasta hoy no he podido detenerme a comentar, aunque sólo sea brevemente, algunas de las lecturas que me han acompañado durante las vacaciones. Alguna menos de las que había previsto, pero bueno...

Empezamos con dos novelas de temática policial-judicial. Dos lecturas para pasar un rato entretenido, pero con la suficiente calidad (sus autores ya la han demostrado en títulos anteriores) como para capturar nuestra atención. La primera es El quinto testigo, de Michael Connelly (RBA, 2015). En este caso, el autor abandona a su carismático detective Harry Bosch (aunque hace un brevísimo "cameo" en la historia) para introducirnos en una inteligente trama judicial. Sólo un pero: yo hubiese finalizado la historia en la página 545, con ese desenlace oscuro, sin incluir las cuatro páginas últimas que arreglan un final convencional, donde los malos (la mala, en este caso) acaban pagando por sus fechorías.
La segunda es No confíes en Peter Pan, de John Verdon (Roca Bolsillo, 2015). Se trata del cuarto libro protagonizado por el detective retirado David Gurney y, como en las tres entregas anteriores, la trama está endiabladamente bien construida.

Siguiendo con la ficción, he leído los dos últimos libros de Erri de Luca, Las santas del escándalo (Sígueme, 2015) y Quijote y los invencibles (Círculo de Bellas Artes, 2016), así como el primero de los libros escritos por el autor napolitano, Aquí no, ahora no, que fue publicado por Akal (2000). En otras ocasiones he manifestado mi pasión por la escritura de Erri de Luca. También por su biografía y su actitud vital. De Quijote y los invencibles, libro que recoge el guión y el DVD del espectáculo que, con el mismo título, ofreció en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, recojo el siguiente texto:
"Invencibles, para nosotros son los migrantes. Los que atraviesan el mundo a pie y no se detienen por ninguna expulsión, por ningún naufragio, por ningún campo de concentración que nosotros llamamos Centro de Permanencia Temporal.[...] Para no reconocer que somos carceleros. Carceleros de personas culpables de viajar. Las miríadas de mujeres y hombres que se desplazan andando por el mundo y así mueven el mundo, no pueden ser detenidos".

Más ficción. Cosecha, de Jim Crace (Hoja de Lata, 2016) es la historia de una pequeña y aislada comunidad campesina amenazada por la transición del viejo sistema agrícola y feudal hacia formas de capitalismo agrario basadas en la institución de los cercamientos (enclosures), es decir, en la apropiación por parte de terratenientes de tierras comunales o de  pequeñas parcelas privadas, desposeyendo de las mismas a los campesinos. Como han analizado muchos historiadores, este movimiento de desposesión es uno de los componentes de la "acumulación primitiva" que permitirá la consolidación del nuevo régimen capitalista.
"No debemos engañarnos pensando que, en un mundo moderno, nuestro sistema comunal, que solamente beneficia a los comuneros, y eso solo en los años buenos, puede llegar a granjearse la admiración de los sagaces observadores, para quienes 'la agricultura que no rinde beneficios' es un absurdo".
En este nuevo mundo del beneficio, la agonía de las formas de vida tradicionales irá acompañada de la ruptura de cualquier vínculo comunitario y la violencia no tardará mucho en aparecer.
Escrita a la manera de los grandes relatos, es una novela que deja huella.

Le conocía y apreciaba en su faceta de director (excelente su última película, Un día perfecto: hay que quedarse hasta que terminen los títulos de crédito), pero no como escritor. Fernando León de Aranoa firma Aquí yacen dragones (Booket, 2014), un libro breve compuesto por relatos cortos construidos a partir de una convicción expresada por el autor en el "aviso a lectores" de su primera página:
"Aquí yacen dragones. Una leyenda que, acompañada de monstruosas serpientes aladas, advertía de la presencia, a partir de ese punto, de peligros desconocidos. Un Cuidado con el perro pavoroso, un aviso a navegantes con el que los cartógrafos medievales pretendían disuadir a potenciales exploradores: no sigan por ahí, de hacerlo encontrarán quizá el horror y la muerte. Y a la vez, una bella metáfora: donde termina el conocimiento, empieza la imaginación".
La imaginación, la curiosidad, y también la indignación. Hay relatos particularmente logrados, como "Minas", "Los turistas como pueblo", "Lo que el mar devuelve", "Las muertes de María" o "Bifurcaciones". De este último, por lo que puede tener de actualidad, tomo las siguientes líneas:
"Qué camino tomar, qué mano elegir o a quién querer más, son elecciones ante las que nos encontramos desde nuestra infancia, que casi nunca es tierna. Trataremos en las líneas que siguen de poner en evidencia la hipocresía de dichos planteamientos, su engañosa dualidad, así como dejar al alcance del lector una serie de recursos que le permitan, llegado el caso, hacer frente al maniqueísmo emboscado tras el aspecto inocente de las bifurcaciones.
Cualquiera diría que ante ellas se nos presentan sólo dos opciones. Dicha sensación es ilusoria. Muchas veces esas dos opciones, en apariencia divergentes, resultan ser la misma, como nos demuestra con frecuencia el bipartidismo. [...].
Forzado a elegir entre dos opciones, se presenta siempre una tercera: no elegir forzado.
No se fíe de las bifurcaciones. Le ofrecen apenas un par de alternativas, pero es muy posible que dispongan de otras muchas, escondidas en cualquiera de sus dos mangas".

Y de la ficción pasamos al ensayo. Desde hacía tiempo tenía pendiente de leer La historia falsa y otros escritos de Luciano Canfora (Capitán Swing, 2013): sin más, no he conseguido conectar con su contenido.
He releído La carga del hombre blanco de William Easterly (Debate, 2015). Ya había leído el libro cuando se publicó en inglés hace una década, y he aprovechado su edición en castellano para refrescar la crítica que Easterly hace de las grandes iniciativas institucionales de ayuda al desarrollo, ejemplificadas en los Objetivos del Milenio de Naciones Unidas. El Mundo publicó en 2007 sendas entrevistas a William Easterly y a Jeffrey Sachs (paladín de la ayuda) en las que se recogen muy correctamente los principales términos del debate.
También tenía pendiente el libro Historia de España (2014-2033). Crónica de un colapso, firmada por un tal Michael Joker, en realidad trasunto de Carlos Taibo (Los libros de la catarata, 2013). Se trata de una ingeniosa pero distópica ucronía política en la que el autor construye un futuro posible para España actual a partir de sus conocidas tesis, planteadas en libros como Repensar la anarquía o en multitud de conferencias.
Por cierto, tras una corta y relativamente incruenta guerra civil entre julio y octubre de 2016, me ha hecho reír que, entre tanto cambio de denominaciones, la Euskadi declarada independiente se quede con el nombre de "España":
"La denominación de la nueva república vasca fue objeto de vivas polémicas. Sus detractores señalaron que lo que había por detrás no era sino el designio, de difícil realización y dudoso beneficio, de convertir a Euskadi en instancia heredera del Estado español.Lo cierto es que, con el consenso de la mayoría aplastante de los diputados que tomaban asiento en el parlamento local, que declararon estar hartos de polémicas nominalistas, Euskadi decidió llamarse España, sin remilgos en lo que hace al empleo del término castellano correspondiente".



Fuente: http://blogs.lainformacion.com/strambotic/2013/09/06/espana-2016/

Más ensayo, ya terminando.

La naturaleza es un campo de batalla, de Razmig Keucheyan (Clave Intelectual, 2016) propone y desarrolla la hipótesis de que el capitalismo pueda sobrevivir a una crisis ambiental mediante el recurso a la financiarización de la naturaleza y a la militarización. No sólo de sobrevivir, sino hasta de convertir la crisis en fuente de nuevos beneficios privados.

¿Qué hacer? El capitalismo, el comunismo y el futuro de la democracia (Edhasa, 2016) recoge una larga conversación entre los filósofos Alain Badiou (defensor de la "hipótesis comunista") y Marcel Gauchet (defensor de la "hipótesis reformista"). Interesantísima, tanto por la forma (se trata de una auténtica discusión) como por el fondo, por los temas abordados. Al final de la misma, Badiou presenta algo así como una propuesta de matrimonio de conveniencia: "Sin el relanzamiento de la hipótesis comunista, la hipótesis reformista defendida por usted no tiene probabilidad alguna de realizarse".
Por cierto, si alguien de la editorial lee esto, ya se habrán percatado de que en el apéndice final donde supuestamente se recoge el "Esquema de la estructura contemporánea del mundo, propuesto por Alain Badiou", tal esquema brilla por su ausencia.

Un año en los bosques, de Sue Hubbell (Errata Naturae, 2016). Otro regalo en la línea de libros, ya citados aquí, como Los búfalos de Broken Heart, Tristeza de la tierra o Mis años grizzly.

Y el libro que más me ha interesado: La España vacía. Viaje por un país que nunca fue, de Sergio del Molino (Turner, 2016). Un recorrido ilustrado pero, sobre todo, sentido, por la sufrida España rural:
"Hay dos Españas, pero no son las de Machado. Hay una España urbana y europea, indistinguible en todos sus rasgos de cualquier sociedad urbana europea, y una España interior y despoblada, que he llamado España vacía. La comunicación entre ambas ha sido y es difícil. A menudo, parecen países extranjeros el uno del otro. Y, sin embargo, la España urbana no se entiende sin la vacía. Los fantasmas de la segunda están en las casas de la primera".
Leído, además, en la despoblaba Montaña Palentina, el libro me ha resultado especialmente cercano.


En fin: se acaba el tiempo de la las lecturas desordenadas. Se acaban las vacaciones. Las golondrinas ya se han ido y el Curavacas empieza a cubrirse de otoño antes de tiempo.






miércoles, 24 de agosto de 2016

Valle de Miranda y travesía Pico Las Lomas-Pico Cuartas-Pico de las Guadañas

Ayer acompañé a Garbiñe, Maite y Fernando a recorrer el Valle de Miranda. No lo conocían, así que aprovechamos la mañana para caminar por su interior, subiendo por la pista hasta los Llanos, recorriendo Las Grajeras y descendiendo al punto de partida por un empinado cortafuegos. Una entretenida y fácil ruta circular. Vimos una buena cantidad de ciervos.


 
 




Hoy hemos hecho otra travesía circular, pero bastante más exigente. Saliendo temprano desde Cardaño de Arriba hemos subido hasta el misterioso Pozo de las Lomas, para desde ahí ascender al Pico Las Lomas (2.430 m.). Siguiendo el cordal que lleva hasta el Pico Murcia, hemos pasado por el Pico Cuartas (2.451 m.), Cebollada (2.185 m.) y Las Guadañas (2.248 m.). Desde aquí hemos descendido al Alto del Camino a Cardaño (2.143 m.) (lugar de encuentro el día de San Lorenzo de las romeras y romeros de Portilla de la Reina y Cardaño de Arriba) y, siguiendo el sendero de Hontanillas, hemos regresado al punto de partida.

 Pozo de las Lomas
 Cumbre del Pico de las Lomas. Al fondo, Picos de Europa.
 Agujas de Cardaño, desde la cumbre del Lomas.
 Desde el Lomas, el Pico Cuartas. Aunque no lo parezca, un metro más alto que el Espigüete.
 Lagos de Hoyos de Vargas, en la vertiente leonesa.
 Descendiendo del Cuartas: por delante Guadañas, Peñas Malas, Murcia y Espigüete.
Vista atrás desde el Guadañas. En la parte izquierda de la foto: la figura piramidal del Cuartas y la cima suavizada del Lomas. En la parte derecha superior: Tres Provincias, Peña Prieta, Pico del Infierno Alto del Tío Celestino y Alto del Calderón. Por debajo pueden adivinarse las Agujas de Cardaño.