domingo, 13 de julio de 2014

El cuarteto de Öland


Hoy he terminado el último libro del denominado "cuarteto de Öland", firmado por el sueco Johan Theorin, acompañando al viejo marinero jubilado Gerlof Davidson mientras intenta de nuevo que un pasado de sufrimiento y odio no invada el presente de su querida isla.
Dejo aquí algunas reseñas y comentarios:
No sólo literatura negra de la buena: literatura de la buena, sin más adjetivos.
Recomiendo leer en orden las cuatro obras que componen la tetralogía: La hora de las sombras, La tormenta de nieve, La marca de sangre y El último verano en la isla.






lunes, 7 de julio de 2014

El yihadista, la RGI y la noticia que no fue tal, sino otra cosa

El diario EL CORREO consideró que se trataba de una noticia de portada. Al leerla, a mí me pareció una noticia lamentable, así que escribí el artículo que reproduzco más abajo y lo remití al responsable de opinión del diario. Hoy, una semana después de enviarlo, me han confirmado que no van a publicarlo. No diré que me esperaba otra cosa: al fin y al cabo, EL CORREO ha continuado tirando de la noticia durante varios días, sin modificar ninguna de las referencias a la misma que, en mi opinión, eran susceptibles de generar confusión en las y los lectores.
En todo caso, como se trata de una cuestión discutible, la noticia, tal como fue publicada por el diario, puede leerse aquí.
Y este es el texto que envié al periódico. Aprovecho las ventajas del entorno digital para incorporar al texto algunos enlaces.

El yihadista, la RGI y la noticia que no fue tal, sino otra cosa

El periodista Alex Grijelmo recomienda diferenciar entre el significado de las palabras que decimos y el sentido que estas palabras adquieren al ser entendidas por un receptor. Según uno de los ejemplos que él mismo propone, si decimos “le dio una patada al balón y se rompió el cristal”, lo más probable es que quien escuche esta afirmación deduzca que el cristal se rompió como consecuencia de la patada, aunque esa relación no aparezca formulada en el enunciado. El cristal pudo haberse roto por cualquier otra causa justamente en el momento en el que se pegó la patada al balón, pero no como consecuencia de ella. Se trataría de una casualidad, no de una causalidad. En este caso, el significado de la frase sería verdadero, pero el problema estriba en que llevaría a quien la escucha a deducir un sentido falso.
Viene esto a cuento de una noticia de portada de este diario el pasado sábado 28 de junio. Recordemos el titular: “El yihadista vizcaíno de Al-Qaida muerto en Siria cobró la RGI hasta después de fallecido”. El titular, ciertamente impactante, se refería a la historia del joven marroquí Redouan Bensbih, empadronado en Barakaldo, que murió entre el 21 y el 23 de marzo pasados combatiendo en Siria con el sobrenombre de Redouan Tnjaw (Redouan “el de Tánger”). Recordemos también el subtítulo de esa noticia: “Recibió la ayuda social durante cinco años, incluso cuando había salido de Euskadi al sacar los 836 euros un amigo”. La función de los subtítulos es aportar información complementaria a la del titular principal, necesariamente escueto. ¿Cumple este subtítulo esa función? Más bien no.
La lectura de estos dos módulos de información, “cobrar la RGI hasta después de fallecido” y “recibir la ayuda social durante cinco años”, produce la impresión de que el periodo de cobro irregular se ha prolongado durante cinco años cuando, en realidad, este periodo es de sólo tres meses, si consideramos el momento de su fallecimiento, o en su caso de unos diez meses, si consideramos que, según se explica en el cuerpo de la noticia, “empezó a realizar entradas y salidas del país en septiembre de 2013”. Así pues, no hay nada falso en el significado de ese titular y ese subtítulo, pero el sentido que los mismos adquieren choca con el principio de veracidad. La pregunta es: ¿por qué se toma la decisión de construir de esta manera la información relativa a este caso?
La pragmática es una rama de la lingüística que estudia el discurso (el acto de hablar o de escribir) como un acto humano dirigido a la producción de ciertos efectos. Porque lo cierto es que nuestros discursos tienen consecuencias prácticas. “Los hombres y las mujeres -dice el escritor John Berger- no son como este perro porque tienen palabras. Con sus palabras lo cambian todo y no cambian nada. Sean cuales sean las circunstan¬cias, las palabras ponen y quitan. Ya sean las palabras habladas o las pensadas”. Mediante el lenguaje -que no es sino construcción humana, artificio- creamos y mantenemos la realidad. Hasta que las cosas no son nombradas, podemos decir que no existen. Cuando en el Génesis (2, 19-20) Dios lleva ante el hombre recién creado a todos los animales "para ver cómo los llamaba, y para que cada ser viviente tuviese el nombre que el hombre le diera", estamos asistiendo a un auténtico proceso de construcción de la realidad. De ahí la importancia que adquiere el manejo del lenguaje. De ahí el cuidado con el que debemos manejarlo. Las palabras no se las lleva el viento. Las palabras, muchas veces, se quedan y se suman y se acumulan hasta conformar una pasta, primero, y un cemento, después, sobre el que quedan grabadas a cincel determinadas interpretaciones de la realidad social. En el caso de la RGI, estas impresiones se expresan a través de las falacias del “descontrol”, del “fraude”, del “parasitismo” o de la “preferencia de las personas inmigrantes”.
Nunca faltarán quienes se apresuren a abrazar estas falacias. También ha ocurrido en el caso de la noticia a la que venimos refiriéndonos. Que lo hagan los anónimos y procaces comentaristas de Forocoches tiene una importancia relativa, aunque no carezca de ella. Que lo hagan responsables políticos es ya más grave. No se puede decir, como ha hecho el representante de UPyD en el Parlamento vasco, que “los controles han fallado estrepitosamente” y al mismo tiempo dar por bueno que su jefa de filas se limite a responder “yo no sabía” cuando se descubre que tiene un fondo de pensiones gestionado por una SICAV, incumpliendo no la ley, pero sí el programa electoral de su partido. Ni se puede entender que una parlamentaria vasca del PP le parezca “sonrojante” que Lanbide desconozca el paradero de una persona que de manera clandestina abandona el país y fallece en un conflicto “harapiento” (como califica Ignatieff a estas guerras de desintegración, caóticas), pero no le parece sonrojante que su partido “ignore” durante años las prácticas corruptas de su tesorero, a pesar de realizarlas desde la planta noble de Génova.
El impacto del sistema de garantía de ingresos aplicado en la CAPV ha sido muy positivo, especialmente en lo que se refiere a la reducción de las tasas de pobreza, y más aún de las tasas de ausencia de bienestar. También ha contribuido al mantenimiento del empleo, tanto por la vía del consumo sostenido gracias a la percepción de los subsidios como por la de los estímulos de empleo relacionados con la renta básica. La RGI ha contribuido muy significativamente a reducir en Euskadi el impacto del desempleo y de la temporalidad, repercutiendo también de manera positiva en el PIB. Esto es algo que nadie cuestiona, es cierto; pero no es menos cierto que es algo que tampoco se valora adecuadamente.
Por supuesto que hay que reforzar los controles para minimizar el fraude en el cobro de las ayudas sociales: no porque este sea elevado, que no lo es, sino porque así se contribuye a la legitimación de esas ayudas. Pero lo que hay que reforzar en mayor medida es el compromiso de solidaridad que esta sociedad asumió en 1989, compromiso que el por entonces consejero de Trabajo y Seguridad Social del Gobierno Vasco, José Ignacio Arrieta, resumió así: “En Euskadi hemos asumido la marginación no como un problema del que la padece, sino de la sociedad, y como tal, su solución no puede ser patrimonio de nadie, sino responsabilidad de todos”.

domingo, 6 de julio de 2014

La ira de los ángeles

Portada de La ira de los ángeles

Ha vuelto el atormentado detective Charlie Parker para deleite de quienes, como es mi caso, hemos quedado atrapados por sus tramas gótico-policíacas. Porque lo cierto es que con John Connolly y con su personaje, Charlie "Bird" Parker, no hay términos medios: o te engancha y ya no te suelta o simplemente no consigues avanzar en su lectura.
Yo he disfrutado un montón con su última historia, La ira de los ángeles. Un ejemplo del mejor Connolly, con una trama compleja, unos personajes profundos y ocasionales guiños a la realidad actual, como este de la página 141:

- Davis Tate -dijo.
- De ése sí sé algo -declaré.
- Un preconizador de la intolerancia y la calumnia -afirmó Epstein-. Fomenta el odio, pero como la mayoría de los de su calaña carece de coherencia interna y temple. Es un antiislámico furibundo, pero también desconfía de los judíos. Odia al presidente de Estados Unidos por ser negro, pero no tiene valor para presentarse como racista, así que codifica su racismo. Se considera cristiano, pero Cristo lo repudiaría. Habría que procesarlos a él y a los de su especie por incitación al odio, pero los poderes fácticos se exaltan más porque una mujer enseña un pezón en la Superbowl. El miedo y el odio son una buena moneda de cambio, señor Parker. Sirven para comprar votos en las elecciones.

Para quienes no lo hayan leído nunca, mejor empezar por la primera novela de la serie, Todo lo que muere, publicada en castellano hace ya 10 años. Diez años con Charlie Parker: hay relaciones que duran mucho menos.
A esperar a la próxima.

sábado, 5 de julio de 2014

Cuando la precariedad era revolucionaria





Hubo un tiempo en que la precariedad laboral podía existir asociada a una visión radical del mundo. Esto es lo que nos recuerda la historia de Boxcar Bertha, escrita por Ben Reitman y publicada por la editorial Pepitas de Calabaza. Como se indica en el prólogo, el libro "describe una forma de vida, la 'hobohemia', que ya casi no existe desde entonces, o lo que es peor, que ya ni siquiera tiene la posibilidad de existir, cuando menos en el mundo occidental, donde de nuevo se impone una represión generalizada de la pobreza".
Aunque presentado como si de una autobiografía se tratara, en realidad se trata de un libro de ficción, aunque cabría decir que la obra de Reitman consigue construir un preciso retrato del mundo del hobo, ese trabajador temporero, itinerante, que utilizando muchas veces los trenes de mercancías como medio de transporte se desplazaban por Estados Unidos, unas veces para trabajar, otras para participar en diversos actos de protesta política.


Fuente: The Spokesman-Review

Porque lo cierto es que los hobos, a diferencia de los simples vagabundos, alcanzaron un alto grado de politización gracias a su relación con la organización de inspiración anarquista Industrial Workers of the World, los conocidos como wooblies. Impulsores de una poderosa cultura alternativa, escuchar sus canciones nos remite a otros tiempos, es verdad, pero que tal vez no pertenezcan al pasado sino al futuro.




El libro de Reitman nos introduce en esa cultura radical, en las relaciones establecidas entre la vida errabunda de unos hombres y mujeres (en el caso de Boxcar Bertha, es precisamente una mujer la que nos guía) que se negaban a integrarse en la lógica salarial y la reivindicación de un movimiento obrero activo empeñado en transformar el mundo.


(Boxcar Bertha, llevada al cine por Martin Scorsese en 1972)

Hoy en día, cuando el precariado se está convirtiendo en la nueva clase peligrosa, merece la pena echar la vista atrás, recordar que de la precariedad laboral puede surgir energía transformadora si se transforma en solidaridad, siguiendo el lema de los IWW: "una ofensa a uno es un ataque a todos".



martes, 1 de julio de 2014

Grillo y Farage: no tan extraños compañeros de cama




En 2011 surgió en Italia el fenómeno de los forconi, una serie de movilizaciones y protestas impulsados por sectores de la pequeña y media burguesía (comerciantes, pequeños agricultores, artesanos, transportistas, pero también estudiantes) golpeados por la crisis, que mezclaban en sus reivindicaciones temáticas regionalistas, denuncias de la corrupción política y antieuropeismo. Estas protestas han continuado hasta la actualidad, siendo especialmente virulentas en Turín. Se trata de un movimiento que recuerda al clásico poujadisme de los años cincuenta en Francia y cuyos fundamentos encontramos en el origen de los actuales populismos: grupos sociales tradicionalmente prósperos que, como consecuencia de un cambio económico profundo, alimentados “por un sentimiento de abandono y por el resentimiento respecto de otros grupos y de sus representantes políticos que obtienen los beneficios del cambio y se desinteresan por la suerte de los perdedores” (Castel). Creo que fenómenos como el de los forconi ayudan a explicar el acuerdo alcanzado entre el antieuropeísta y xenófobo Farage y el antipolítico y antisitémico Grillo para formar grupo en el Parlamento Europeo.

miércoles, 18 de junio de 2014

La maquinaria de la sangre


"Yo nací hace tiempo de una masacre, mi familia fue degollada contra el muro de nuestro jardín, y hoy, años después, a miles de kilómetros de allí, la maquinaria de la sangre parece haberse puesto de nuevo en marcha. De Leónie a Janice, de Janice a Chuck y su desgraciado perro, y de Chuck a Rooney, revivo, uno por uno, todos los muertos que me vieron nacer. Es como un juego de pistas macabro que se practica sobre la tierra de América y en el que otros antes que yo, indios, colonos, nordistas o sudistas, sufrieron las mismas carnicerías, y sólo ahora empiezo a entenderla. No se ha acabado porque sigue aullando y parece que me llama cada vez con mayor insistencia, parece que me nombra por mi propio nombre".
Estamos en la página 307. Hasta ahora han sido una sucesión de animales -perros, arañas, ratas, pájaros...- los que han ido narrando una historia que empieza con un asesinato brutal y terminará con un horrendo sacrificio humano que, sin embargo, tiene mucho de redentor.
Hacía mucho tiempo que una novela no me agarraba por el cuello y me sacudía y me atrapaba como ha hecho esta.
Su autor tiene una historia personal que nos ayuda a entender mejor la novela.





domingo, 15 de junio de 2014

La transformación de las cajas de ahorros en fundaciones bancarias: intentando aclarar(me)

En marzo de 2012 fui elegido miembro de la Asamblea General de BBK dentro del grupo de "personas impositoras", en la lista de Comisiones Obreras. En noviembre de 2012, dentro del mismo grupo y lista,  fui elegido miembro del Consejo de Administración de la entidad. Este órgano está constituido por 15 personas, de las cuales 9 son del PNV, 3 de CCOO y 2 del PSE, y una más en representación de "intereses colectivos", en realidad organizaciones del tercer sector. La correlación de fuerzas es bien clara. 
Desde la primera reunión nos hemos encontrado con un proceso de transformación de las cajas de ahorros en fundaciones bancarias en marcha; un proceso polémico, incierto y confuso, que culminará en las próximas semanas. Culminará el proceso, pero no terminará la polémica. Y, sobre todo, se abrirá un nuevo periodo en el que, si tienen razón quienes lo impulsan o al menos lo gestionan, se garantizará -de otra forma- la actual obra social de las cajas y su arraigo local, o, si quienes aciertan son quienes critican este proceso, se convertirán en unos bancos privados más.
Con el ánimo fundamental de aclararme yo mismo, escribo lo siguiente. Como la cuestión es más que compleja, y dado que bastantes de las cosas que diga serán matizables o incluso incorrectas, pues eso: a hablarlo.

[1] No podemos explicar lo que ha ocurrido si no tenemos en cuenta la Ley 26/2013, de 27 de diciembre, de cajas de ahorros y fundaciones bancarias. En su "Preámbulo" se dice lo siguiente:
"Durante los últimos años ha sido necesaria una profunda intervención de los poderes públicos para acometer el saneamiento y reestructuración de buena parte de las cajas de ahorros, cuya situación financiera ha llegado a comprometer muy gravemente el conjunto de la estabilidad financiera en España. Las dificultades para garantizar la viabilidad de ciertas cajas de ahorros y sus debilidades estructurales para reforzar autónomamente su solvencia, han exigido un esfuerzo extraordinario de la sociedad española que ha incluido la solicitud de asistencia financiera externa a los socios del Eurogrupo y la nacionalización de aquellas cajas de ahorros que se encontraban en mayores dificultades de solvencia. Realizado este esfuerzo, procede aprobar ahora una ley que recoja, con vocación de estabilidad y en un único texto, el régimen jurídico futuro de las cajas de ahorros. Un nuevo régimen que venga a conjugar los valores clásicos de las cajas de ahorros ya referidos, carácter social y arraigo territorial, con las lecciones que los históricos acontecimientos recientes han puesto de manifiesto".
El ministro De Guindos remachaba este principio de desconfianza hacia las cajas en el debate de la ley en el Pleno del Congreso: "La situación de las cajas de ahorros no puede volver a comprometer, como ocurrió, la estabilidad de todo el sistema financiero".

Ciertamente, el alejamiento de las cajas de ahorros de su modelo tradicional parece evidente, y ha sido bien analizado por Víctor Pérez-Díaz y Juan Carlos Rodríguez. Esta transformación tiene que ver con la agudización de un proceso general de desregulación y neoliberalización que ha "obligado" a las cajas (lo digo entre comillas, pues supongo que muchos gestores de cajas habrán aplaudido con las orejas esta obligación) a actuar cada vez más con una lógica bancaria, por mor de la competitividad:
"Durante los últimos 20 años el sistema financiero español se ha visto sujeto a un agudo proceso de transformación, una de cuyas expresiones más evidentes ha sido la tendencia hacia la liberalización y la desregulación de los mercados. Uno de los sectores más afectados por este proceso desregulador ha sido, sin duda, el sector bancario. En el mismo destaca el papel jugado por uno de sus principales pilares institucionales, las cajas de ahorros, ya que la necesidad de adaptación a un entorno cada vez más competitivo, junto con la existencia de una demanda más exigente y sofisticada, ha llevado a estas entidades a adoptar un papel dinámico en la industria bancaria". [Julián González Pascual y José Pedro González González, Las cajas de ahorros en el sistema financiero español].

¿Y dónde se podía hacer negocio prestando dinero? ¡Bingo! En la construcción. Según algunas fuentes, el crédito de las cajas al sector inmobiliario pasa de un 21% de su crédito total al sector empresarial en 2002, al 41’8% en 2007, un porcentaje muy por encima de los de la banca privada. El resto es bien conocido: una catástrofe que ha costado 100.000 millones de euros en ayudas públicas.



De ahí que haya quienes señalan que no habría que hablar de "rescate bancario", ya que no han sido los bancos privados sino las cajas de ahorros las que han debido ser rescatadas con dinero público. No lo sé, me pierdo. No tengo bonos ni acciones ni participaciones, sólo una nómina y una cuenta corriente, y sinceramente me pierdo.Pero por lo que he leído la banca privada no lo ha hecho mejor, en absoluto. Todos los pecados de imprevisión, codicia o descontrol que hayan podido cometer las cajas (mejor, algunas cajas) los han multiplicado los bancos. No sé si en el caso concreto de España, pero sí en Estados Unidos y en la eurozona, según el análisis de Mark Blyth en su libro Austeridad::
"El actual desbarajuste no se debe a una crisis de la deuda soberana provocada por que alguien haya incurrido en unos gastos excesivos, salvo en el caso de los griegos, que sí lo hicieron. En todos los demás
países, el problema son los bancos, cuya responsabilidad ha de ser asumida por los soberanos, especialmente en la eurozona. El solo hecho de que se haya dado en denominarla una «crisis de la deuda
soberana» sugiere ya que se ha venido a poner en marcha un interesantísimo caso político de «tácticas engañosas». [...] El coste derivado del rescate, la recapitalización y el empleo de otros medios para salvar del hundimiento al sistema bancario mundial se sitúa — en función, como veremos, del modo en que se echen las cuentas— entre tres y trece billones de dólares. En su mayor parte, el peso de esta cifra ha venido a descargarse en los balances contables de los diferentes gobiernos, que tienen que enjugar los costes del fiasco (y esa es justamente la razón de que le hayamos dado erróneamente el nombre de crisis de la deuda soberana, cuando de hecho se trata de la metamorfosis de una crisis bancaria perfectamente camuflada)".

Por eso, resulta irónico que con la supuesta intención de evitar que en el futuro las cajas puedan "volver a comprometer la estabilidad del sistema financiero", se opte por transformarlas en bancos.

[2] El caso es que el proceso de conversión de las cajas en fundaciones bancarias nace de esa profunda desconfianza hacia las cajas de ahorros, convertidas en un ejemplo de derroche y corrupción, en buena medida por el control que sobre las mismas han ejercido los partidos políticos. Por cierto, en el caso de BBK es necesario decir que si bien el control político ha sido evidente, no menos evidente ha sido su gestión económica ha sido rigurosa.
Fruto de esa desconfianza, la ya citada Ley 26/2013, de 27 de diciembre, de cajas de ahorros y fundaciones bancarias (en adelante (LCAFB) establece en su "Disposición transitoria primera" un proceso de conversión en fundaciones bancarias obligatorio y acelerado, como se indica en los puntos 1 y 4 de la disposición::
"1. Las cajas de ahorros que a la entrada en vigor de esta Ley ejerzan su actividad como entidad de crédito a través de una entidad bancaria habrán de transformarse, en el plazo de un año, en una fundación bancaria u ordinaria según corresponda.
4. Transcurridos los plazos previstos en el apartado 1 de esta disposición sin que se hubiera completado la transformación en fundación, las cajas de ahorros a las que se refiere esta disposición quedarán automáticamente transformadas con disolución de todos sus órganos y baja en el registro especial de entidades de crédito del Banco de España conforme al procedimiento previsto en el artículo 35.3".
¿Qué dice ese artículo 35.3? Pues dice lo siguiente:
"Transcurrido el plazo de seis meses sin que se haya ejecutado la citada transformación, se producirá la disolución directa de todos los órganos de la caja de ahorros y la baja en el registro especial de entidades de crédito del Banco de España, quedando transformada en fundación bancaria u ordinaria, según proceda. La falta de transformación en fundación bancaria en el plazo previsto en este artículo constituirá infracción muy grave de conformidad con lo previsto en la Ley 26/1988, de 29 de julio, sobre Disciplina e Intervención de las Entidades de Crédito".
¿Y qué dice esa Ley 26/1988, de 29 de julio, sobre Disciplina e Intervención de las Entidades de Crédito? En su capítulo III, artículo 15, sobre sanciones a las entidades de crédito y a quienes ejerzan cargos en las mismas, dice:
"1. Quien ejerza en la entidad de crédito cargos de administración o dirección será responsable de las infracciones muy graves o graves cuando éstas sean imputables a su conducta dolosa o negligente. 
2. No obstante lo señalado en el apartado anterior, serán considerados responsables de las infracciones muy graves o graves cometidas por las entidades de crédito sus administradores o miembros de sus órganos 
colegiados de administración, salvo en los siguientes casos:  
a) Cuando quienes formen parte de órganos colegiados de administración no hubieran asistido por causa justificada a las reuniones correspondientes o hubiesen votado en contra o salvado su voto en relación con las decisiones o acuerdos que hubiesen dado lugar a las infracciones. 
b) Cuando dichas infracciones sean exclusivamente imputables a comisiones ejecutivas, consejeros-delegados, directores generales u órganos asimilados, u otras personas con funciones en la entidad".

Toda esta parafernalia legal ha sido resumida en los siguientes términos: 
a) Existe obligación legal de que las cajas de ahorros se transformen en fundaciones bancarias en el plazo de un año; en caso contrario, la conversión será automática.
b) Los miembros de los órganos de gobierno de las cajas que hayan impedido esta conversión podrán ser sancionados en aplicación del artículo legal anteriormente citado.
Sí:: a esos extremos se ha llegado. Personalmente considero que la aplicación de esta sanción a quienes, no estando de acuerdo con la manera en que se está desarrollando el proceso de transformación de cajas en fundaciones, voten en contra del mismo o se abstengan. Considerar este ejercicio de libertad personal un "acto impeditivo" doloso o negligente me parece inconcebible. Pero en fin, el asunto está lanzado de tal manera que cualquier cosa es posible. Hasta que nos acusen por abstenernos al no tener claro que el proceso garantice algunas cosas, como hizo CCOO el pasado jueves.

En todo caso, la idea de la inevitabilidad del proceso fue claramente expuesta por Mario Fernández en una conferencia en febrero de este año que sirvió para marcar perfectamente el terreno de juego desde la perspectiva de quienes tienen poder para pilotar el proceso de transformación. El periodista Luis López publicó una excelente crónica de esa conferencia en El Correo el 22 de febrero. Ese es el terreno de juego en el que ya estamos. No hay vuelta atrás, porque quienes pueden ya han decidido jugar ese juego: 

"Mario Fernández se situó ayer públicamente en la casilla de salida del proceso que terminará con el actual modelo de Kutxabank. En un discurso realista y alejado de «voluntarismos» que se quedan al margen de las imposiciones regulatorias, el presidente del banco vasco certificó como «inevitable» que las cajas pierdan el control total que actualmente ostentan en la entidad. Al final del camino que ahora se inicia, en un plazo de cinco años, Fernández visualiza un escenario en el que BBK, Kutxa y Vital acabarán controlando el 30% y el restante 70% será "free float", esto es, capital flotante en manos de accionistas externos. En estos momentos el banquero no contempla la salida a Bolsa de Kutxabank, pero sí sería «estúpido» descartar esta posibilidad de cara al futuro del mismo modo que lo ha hecho hace ya tiempo, por ejemplo, CaixaBank. Fernández despejó dudas durante la conferencia "Sector financiero: nueva etapa", en un acto organizado por Alumni La Comercial de la Universidad de Deusto, en Bilbao. Y lo hizo ante el presidente del Euzkadi Buru Batzar, Andoni Ortuzar, diputados forales de Bizkaia y Álava, y una nutrida representación del empresariado vasco. Lo primero que quiso dejar claro es que no hay escapatoria: «La ley nos obliga a hacerlo, no nos podemos mantener en un esquema voluntarista». Recordó que la legislación de fundaciones bancarias establece como preceptivo que «una o varias cajas no controlen un banco», como es el caso vasco. Y que de manera gradual, en el plazo de cinco años, su participación del 100% actual debe caer primero al 50% y luego al 30%. Es cierto que la regulación tiene su origen en los desmanes protagonizados por un buen número de cajas que terminaron por hacer que se tambalease el sistema financiero español, y que poco tenían que ver con la trayectoria solvente de BBK, Kutxa y Vital. «Pagamos justos por pecadores», resumió. Pero esto es lo que hay, y así hay que asumirlo. Bajo esta premisa, es «vital» definir «el cuándo» se afronta la nueva situación y cómo se diseña la hoja de ruta. Porque es muy distinto que esa transición se cocine en casa a que «nos hagan la reestructuración desde fuera», dijo en relación a la posibilidad de que sea el Banco Central Europeo -que en noviembre asume las competencias del Banco de España quien termine tomando las riendas del proceso si Kutxabank no se adapta antes a las imposiciones legales".

[3] ¿Qué pinta Europa en todo esto? La reforma ha sido presentada una exigencia de la troika -Comisión Europea (CE), Banco Central Europeo (BCE) y Fondo Monetario Internacional (FMI). Incluso se ha hablado de que Bruselas y el BCE dieron "un toque" a España por el retraso de la ley. ADICAE lo tiene claro: "La Unión Europea se ha marcado una cruzada contra el modelo financiero sostenible, social y pegado al territorio de la economía real que simbolizaban las cajas de ahorros españolas, y se ha propuesto firmemente eliminar por completo todo resto que pudiera quedar".
Existe un Memorando de Entendimiento sobre Condiciones de Política Sectorial Financiera (el MoU), firmado por España y la Comisión Europea el 23 de julio de 2012 tras la solicitud de ayuda económica a las entidades financieras: "Se reforzarán los mecanismos de gobernanza de las antiguas cajas de ahorros y de los bancos comerciales bajo su control. Las autoridades españolas prepararán para finales de noviembre de 2012 normas que aclaren la función de las cajas de ahorro en su calidad de accionistas de entidades de crédito, para, en último término, reducir su participación en las mismas hasta un nivel no mayoritario. Es más, las autoridades propondrán medidas para reforzar las normas de idoneidad de los órganos de gobierno de las cajas de ahorros y para adoptar requisitos de incompatibilidad para los órganos de gobierno de las antiguas cajas de ahorros y los bancos comerciales bajo su control".Y existe un laudatorio dictamen del Banco Central Europeo sobre el proyecto de ley. 

Sin embargo, son muchos los que cuestionan que el proceso se deba a las exigencias de la Unión Europea, como el diputado de ERC  Bosch i Pascual:
"La Unión Europea no dice que haya que atajar la dispersión de cajas, ni que el sistema tradicional de cajas de ahorros no sea bueno, no sea vital, no sea saludable; no dice nada de eso. De hecho entendemos que lo que dice la Unión Europea es que debe separarse lo que es un banco de lo que es una caja, y que los bancos deben ser bancos y que las cajas de ahorros deben ser cajas, algo que se perdió por el camino. Lo que nos están diciendo las autoridades europeas de algún modo es que deberíamos volver al sistema tradicional de división de funciones, dentro del sistema bancario, entre las cajas y los bancos".

[4] ¿Sería entonces posible continuar con el modelo de cajas de ahorros? En principio sí. Es el modelo de las cajas locales en Alemania. El problema es de tamaño y, por ello, de viabilidad en un entorno tan competitivo. Según parece, de querer continuar con ese modelo se exigiría que para seguir siendo caja de ahorros BBK no debería superar un capital máximo de 10.000 millones de euros, lo que en términos prácticos supondría que la actual BBK debería reducir su tamaño hasta un tercio del actual. [Tengo esto apuntado en mi cuaderno de apuntes, he estado buscando la forma de objetivarlo con alguna información más, pero no lo he conseguido]. 
Y si no hay competitividad tampoco hay obra social.

[5] Ya me voy cansando, y sigo tan liado como al principio. ¿Qué hay tras todo este proceso? La bancarización de todo el sector financiero, su reducción a negocio, su absoluta mercantilización. No me parece mala descripción la que hace el diputado de IU Alberto Garzón:
"Los diferentes Gobiernos, durante un proceso paulatino pero en cualquier caso radical, fueron modificando las condiciones por las cuales funcionaban las cajas de ahorros y se fueron pareciendo cada vez más a los bancos, fueron imitando su comportamiento y fueron entrando en una espiral de competencia según la cual lo que primaba era la rentabilidad a cualquier precio y se olvidaba el criterio social y territorial que siempre tenían anclado las cajas de ahorros. Se especulaba en los mercados financieros, se participaba en todo tipo de comercialización de productos altamente arriesgados y finalmente, por las condiciones estructurales de nuestro modelo de crecimiento, también se participaba en la burbuja inmobiliaria en diferentes formas. El origen del problema de las cajas de ahorros es ese proceso de imitación y por tanto no podemos felicitarnos de ninguna de las formas cuando, entendiendo que ese es el origen, el resultado final es una ley que lo que hace es dar el golpe final a las cajas de ahorros y dejarlas en manos de los bancos privados, que por fin consiguen de esta forma alcanzar ese botín, porque los bancos siempre quisieron alcanzar el botín de las cajas. Las cajas gestionaban en torno al 50% de los depósitos, gestionaban un nivel de mercado muy importante que los bancos veían como un mercado potencial para sus propios negocios. Siempre fue así y lo que ocurre con una ley de este tipo es que los bancos están brindando por el hecho de que finalmente se hayan encontrado con esta oportunidad, la oportunidad de aprovechar la crisis como excusa para definitivamente asestar ese golpe, quedarse con el negocio y comprar de forma muy barata cajas que por cierto son saneadas no por ellos mismos, los bancos compradores, sino por el Estado, es decir por todos nosotros".

El menos como riesgo. Otra vez la acumulación por desposesión.

Para seguir leyendo críticas al proceso (aunque algunas de estas críticas me parece que cuentan con un fundamento muy débil), pueden consultarse los comentarios de EKAI Center.